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Disfunción eréctil: síntomas y causas

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La disfunción eréctil o también llamada impotencia sexual, es la imposibilidad habitual o permanente de alcanzar o de mantener una erección duradera.

Las estadísticas señalan que los hombres entre 40 y 70 años son los más propensos a sufrirla, aunque también se puede dar en hombres más jóvenes, incluso en la pubertad. A continuación los principales causas y síntomas de la disfunción eréctil o impotencia masculina.

Causas de la disfunción eréctil

¿A qué se debe la disfunción eréctil? Existen numerosas razones por la cuales se da el problema de impotencia, entre ellas tenemos:

1. Causas cardiovasculares

  • Cardiopatía coronaria: Los vasos sanguíneos se endurecen y se estrechan, restando fuerza para bombear sangre al pene.
  • Hipertensión: Hasta un 14% de los hombres con hipertensos padecen la disfunción eréctil momento de su vida.
  • Colesterol elevado: El colesterol alto hace obstruye las arterias y esto afecta la potencia en las erecciones.

2. Diabetes mellitus

Cuando se padece diabetes se produce glucosa en exceso. Estos altos niveles de glucosa dañan los vasos sanguíneos y da lugar a los problemas de impotencia. El riesgo de padecer disfunción eréctil se multiplica por 3 entre los diabéticos.

3. Causas psicológicas

  • El estrés es una de las causas más frecuentes de los problemas de erección, incluso en los más jóvenes. Los adultos con trabajos exigentes en edades comprendidas entre los 20 y 40 años son los más propensos.
  • La ansiedad en cuanto a poder ofrecer un buen rendimiento en la cama es otra de las causas frecuentes de la disfunción eréctil de origen psicológico.
  • El consumo excesivo de pornografía. El consumo excesivo de pornografía puede distorsionar las reacciones neuronales ante los estímulos sexuales.
  • Trastornos de personalidad. Una persona con trastornos de personalidad puede sufrir también problemas de disfunción eréctil en 2 de cada 1.000 hombres.

4. Trastornos hormonales

Los bajos niveles de testosterona y los excesos de prolactina, cortisol u hormonas tiroideas, es causa de bajo deseo sexual e impotencia en alrededor del 5% de los hombres.

En un estudio llevado a cabo en Massachusetts, los investigadores determinaron que el 28% de los hombres con baja testosterona tenían también la libido baja. Sin embargo, los bajos niveles de testosterona son solo una posible causa; el estrés, la falta de sueño o la depresión también pueden afectar  el apetito sexual. Sorprendentemente, la baja testosterona por sí sola rara vez causa disfunción eréctil, ya que solo es responsable de un pequeño porcentaje de los casos.

Es cierto que bajos niveles de testosterona pueden reducir la capacidad de tener sexo de forma satisfactoria, sin embargo, la testosterona no es la única responsable del apetito sexual. Los investigadores no han resuelto todavía el misterio de cómo la testosterona aumenta la libido. Es normal que el deseo sexual de un hombre disminuya lentamente a partir de su punto máximo alrededor de los 20 años, pero la libido varía ampliamente entre los hombres. Lo que un hombre podría considerar un deseo sexual bajo, otro no. Además, el deseo sexual se ve afectado por el estrés, el sueño y las oportunidades para tener relaciones sexuales.

El vínculo entre testosterona y apetito sexual no es directamente proporcional. Niveles de testosterona bajos no siempre provocan la sensación de no tener deseo sexual. Y por el contrario, hay hombres que pueden perder apetito sexual incluso con niveles normales de testosterona. En cualquier caso, es cierto que si la testosterona se reduce lo suficiente, prácticamente todos los hombres experimentarán alguna disminución en el deseo sexual.

5. Causas neurológicas

  • Lesiones de la médula espinal: este tipo de lesiones pueden comprometer la capacidad de tener una erección.
  • Cirugía prostática: alrededor de un 46% de los hombres sometidos a cirugía prostática padece disfunción eréctil.
  • Cirugía y traumatismos: otras cirugías del área pélvica como el recto o la vejiga pueden dañar nervios, vasos sanguíneos y otros  tejidos responsables de las erecciones.

6. Malos hábitos

  • Obesidad: los malos hábitos alimenticios pueden ocasionar problemas de obesidad y mala circulación sanguínea, desencadenantes de la disfunción eréctil.
  • Tabaquismo: el tabaquismo es un factor de riesgo por su acción sobre los vasos sanguíneos, que causa la reducción del flujo sanguíneo en el pene.
  • Alcoholismo: el exceso de consumo de bebidas alcohólicas produce trastornos efectos nocivos sobre los impulsos nerviosos necesarios para tener una buena erección.

7. Consumo de fármacos

Algunos medicamentos pueden tener como efecto secundario la disfunción eréctil. Entre ellos los utilizados para tratar la hipertensión arterial, el insomnio, el cáncer, el colesterol o la depresión.

Síntomas de la disfunción eréctil

Es muy sencillo identificar los síntomas disfunción erectil; basta con observar:

  • Dificultad de lograr una erección o de mantenerla antes o durante el acto sexual.
  • Imposibilidad de lograr una erección o de mantenerla antes o durante el acto sexual.

Si ocurre muy raramente puede tratarse de un caso aislado, pero si sucede el 25% o más de los encuentros sexuales (1 de cada 4 intentos) es muy posible que esté sufriendo de disfunción eréctil.

Fuentes:

Bachelor of Science in Nursing (Universidad Nacional Mayor de San Marcos)

Master of Science in Sexual and Reproductive Health (Universidad de Barcelona)